Saberes & Sabores
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Se
recomienda elevar el consumo de este nutriente a 30
gramos por persona y día. La deficiencia de fibra en la
dieta puede ser un factor importante de desarrollo de
enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer de colon,
estreñimiento y diverticulosis, indicó el miembro del
Departamento Metabolismo y Nutrición del Instituto del
Frío del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC) Fulgencio Saura Calixto, en una ponencia
presentada en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA),
en Sevilla.
Al no ser atacada por los enzimas del estómago y del
intestino delgado, por lo que llega al colon sin
degradar, la fibra dietética puede tener diversos efectos
a la largo del aparato digestivo, explicó el experto.
Tiene una influencia significativa en el grado de
absorción de nutrientes y hace que el estómago "aumente
la viscosidad y retrase el vaciado gástrico", apuntó.
La fibra tiene una relación directa entre su ingesta y un
correcto funcionamiento gastrointestinal. De esta forma,
la diverticulosis se ha asociado con dietas bajas en
fibra, ya que "la fibra aumenta la excreción y disminuye
la presión colónica, por lo que tiene acción terapéutica
sobre esta dolencia", indicó Saura. Algunos estudios
asocian una ingesta alta de fibra con un menor riesgo de
cáncer colo-rectal, agregó, Sin embargo, la asociación
"no tiene necesariamente que ser directa, pues parece
existir una asociación recíproca entre fibra y grasa, y
también un alto consumo de grasa se ha relacionado con
incidencia de estos tipos de cáncer", precisó.
Saura recordó que en tratamientos de obesidad se han
evidenciado los efectos beneficiosos de la ingesta de
alimentos ricos en fibra. Esto se materializa en una
pérdida de peso según diferentes mecanismos, como la
sensación de saciedad, el aumento de excreción de grasa y
proteína, el menor índice glicémico o la disminución del
contenido calórico de la dieta, enumeró el investigador.
Otros estudios han mostrado que la fibra soluble
disminuye los niveles de colesterol en sangre y tienden a
reducir, por otro lado, la velocidad con que la glucosa
llega a la sangre y la secreción de insulina. En esta
propiedad se basa la recomendación a diabéticos de
alimentos con bajo índice glicémico y ricos en fibra
soluble como legumbres, frutas y verduras, explicó Saura.
Consumo diario
El miembro del CSIC expuso que nutriólogos y
organizaciones sanitarias recomiendan elevar a 30 gramos
el consumo de fibra, que en los países europeos se
encuentra alrededor de 20 gramos por persona y día. "El
consumo actual de fibra dietética total en España
-estimado en 18,3 gramos por persona y día- está
cuantitativamente lejos de las recomendaciones
dietéticas, aunque desde un punto de vista cualitativo
podemos afirmar que la fibra de nuestra dieta es de
composición equilibrada y tiene una buena calidad
nutricional", concluyó.
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